El miércoles 22 de junio conmemoramos el día de los pueblos originarios y nos sumamos a   la fiesta del solsticio de invierno, de la renovación de la naturaleza, del retorno del sol que es celebrada por las distintas comunidades indígenas en nuestro país: Wüñol Tripantu para la nación Mapuche, “Machaq Mara” para el pueblo Aymara, “Inti Raymi” para el pueblo Quechua, “Huata Mosoj” para los Kolla, “Likan Antai” para los Atacameños y “Aringa Ora o Koro” para la cultura Rapa Nui. Este acontecimiento se festeja con diversos ritos, ceremonias y encuentros, entre el 21 y 24 de junio de cada año.

Nosotros, como colegio, quisimos representar el inicio del nuevo ciclo y este renacer de la tierra a través de la plantación comunitaria de nuestro primer árbol Otte, un bello limón que fue plantado por todas y todos. Él nos viene a recordar la importancia de la conciencia del cuidado de nuestro entorno y de nuestra conexión con la madre tierra.