Desde la mirada antropológica, trabajamos bajo un modelo educacional Intercultural Bilingüe. Se trata de un enfoque que aspira a educar en la pedagogía de la diversidad y que nos enseña a relacionarnos en mundos distintos al propio, siempre en igualdad de oportunidades y capacidades, desde el espacio educativo.

Es una propuesta de encuentro entre las diferentes culturas, la que pretende que todos desarrollen sentimientos positivos hacia la diversidad étnica, cultural y lingüística. Además, concibe esta diversidad como un recurso capaz de potenciar un desarrollo humano diferente y sostenible en contextos multiétnicos.

Por otro lado, el bilingüismo es la presencia de dos lenguas de manera permanente: la lengua de señas chilena y el castellano, principalmente en su modalidad escrita. Ambas como vehículos de comunicación y acceso a los aprendizajes, siempre en igualdad de estatus.

La educación Intercultural Bilingüe para los estudiantes sordos implica:

• Incorporar a las personas sordas adultas en el proceso educativo.
• Proponer la identidad de los sordos como el eje fundamental en la construcción de un modelo y un proceso pedagógico significativo.
• Generar un cambio de estatus y valoración en el conocimiento y uso dela lengua de señas. • Promover el uso de la primera lengua, que para las personas sordas es la lengua de señas, en todos los niveles escolares.
• Incorporar al currículo nacional las historias no-oficiales de la comunidad sorda.
• Integrar los conocimientos, saberes y contribuciones que las sociedades sordas han hecho al patrimonio universal.
• Recuperar y sistematizar la tradición oral localy su transformación en material educativo-audiovisual.

En este enfoque la escuela tiene un doble rol:

• Incorporarlos elementos propios de la cultura sorda creando los espacios para que ésta permanezca y se enriquezca
• Mostrar que la comunidad sorda tiene un rol fundamental en la práctica educativa y en la toma de decisiones de éste quehacer.

En este espacio educativo nuestros estudiantes interactúan permanentemente con adultos sordos quienes, como modelos, favorecen su identidad y cultura,para que puedan comunicarse sin barreras.